No, no somos todos igualeshay hombres y mujeres;
negros y blancos,
listos y tontos,
buenos y malos
trabajadores y vagos
hetero y homosexuales.
El vicio y la pereza
no son ninguna rareza
aunque cierto se pueden corregir,
aunque no por ésto dejaran de existir.
De la cuna a la tumba
no todo es bailar la rumba
Más piedras hay por el camino
que no en la mesa pan y vino.
Salvo en lo dicho al principio,
la igualdad es un mito
cuyo buen o mal sentido
depende de nuestro propio oficio
